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Todos tenemos virtudes personales ¿y dónde están? Pues dentro de cada uno de nosotros. Son esas dotes escondidas que aunque no le pongas nombre, son las que te han sacado adelante en la carrera de la vida.

Estoy seguro que las has demostrado en los buenos y malos momentos, sólo y acompañado. También en situaciones fuera de nuestro control y que a nivel mundial nos han tocado a todos.

Estas virtudes personales se oponen a nuestro lado oscuro, a los valores y actitudes negativas sobre nosotros mismos y con los demás.

Hasta donde he googleado hay más de 40 virtudes humanas clasificadas en intelectuales, morales, cardinales y teologales.

La psicóloga Patricia Ramírez Loeffler nos pregunta ¿cuáles son aquellas que nos facilitan una vida plena?

¿Tú las sabrías reconocer? Te cuento las que para mí, son las más importantes, difíciles de entrenar y me han hecho ser la persona que me gusta ser.

1. Paciencia

La Paciencia la madre de todas las virtudes.

Querer todo rápido y para ayer en la vida cotidiana es tan tóxico como querer ver los los frutos antes de tiempo, resultado de las semillas que plantaste hace dos días.

La Paciencia es la madre de todas las virtudes.

La paciencia es una de las virtudes personales más difíciles de desarrollar porque pone a prueba nuestro ego y el de los demás. Nos hemos acostumbrado a tenerlo todo YA. Los momentos importantes en la vida toman su tiempo, un ejemplo obvio ¿Cuánto tiempo te tomó aprender a hablar? Y como éste, hay muchos más.

Cuando desarrollas en ti la paciencia, también desarrollas otra virtud: La Entereza. Que es mantener tu estado de ánimo estable y fuerte en las situaciones difíciles y obrar de la manera correcta.

2. Templanza

La templanza necesaria en las virtudes personales

Es la calma en el ojo del huracán. Invita a ver la vida desde otra perspectiva equilibrada y observadora para abordar los problemas que tengamos desde la moderación y la tranquilidad.

En el tarot, La Templanza se representa con un ángel que pasa agua de una jarra a otra. Una es el futuro y otra el pasado. Ésto es lo que nos invita a equilibrar la templanza: El futuro será como hayamos aceptado el pasado y lo que hagamos con ello en el presente, sin caer en la desesperación.

Es así como desarrollas otra virtud importante: La Prudencia, que es encontrar la moderación, evitando el exceso. Porque entendemos el sentido que tiene nuestra vida y el de otras personas.

3. Resiliencia

Resiliencia

La persona resiliente es atrevida, positiva, resolutiva, viva y con ganas de vivir. Acepta que la vida no es justa y utiliza su energía para volver a crear o a inventarse.

Patricia Ramírez Loeffler

Para mí la resiliencia es igual a la técnica del Trencadís de Antoni Gaudí, que creó hermosos mosaicos con trozos de cerámica rota.

La resiliencia es la capacidad de seguir adelante, incluso cuando no sabes a dónde te lleva el camino escogido.

Ésta es otra de las virtudes personales que debes entrenar, porque es aprender de tus experiencias más difíciles, reinventarte y crear de los trozos rotos de tu vida una nueva lectura más constructiva para ti. Es así como entrenas otra virtud vital para el ser humano: La Creatividad.

4. Humildad

Humildad

La humildad es otra de las virtudes personales que aunque se relaciona con los valores cristianos, para mí va más allá y la aplican millones de personas alrededor del planeta. Y de eso puede dar buenos ejemplos Álvaro Neil - Biciclown - que ha dado la vuelta al mundo en bicicleta y cuenta siempre buenos ejemplos de personas que con humildad, le han ayudado en cada momento de su viaje.

Practicar la humildad es muy sencillo: no busques aprobación y elogios por tus dotes físicas o inteligencia por el contrario, ayuda con éstos a tu entorno cercano ¿podrías trabajar con tus talentos en una profesión que ayude a las personas?

En este caso, Álvaro entrenando la humildad también explora otra gran virtud personal: El Sentido del Humor. Desde el humor ético como payaso regala sonrisas a todo tipo de personas, además de crear documentales, libros y dar charlas como parte de su trabajo. Inspirador ¿verdad?

5. Responsabilidad

Responsabilidad

Todos admiramos a las personas responsables. Cuando le confiamos una tarea o necesitamos de su ayuda sabemos que se harán cargo.

La responsabilidad crea confianza. Creemos en las personas responsables porque demuestran compromiso y palabra. Si nos dicen ”SÍ”, sabemos que lo harán y pondrán de su parte para cumplirlo.

Una persona se caracteriza por su responsabilidad porque tiene la virtud no solo de tomar una serie de decisiones de manera consciente, sino también de asumir las consecuencias que tengan las citadas decisiones y de responder de las mismas ante quien corresponda en cada momento.

Wikipedia

Hay dos principios de la responsabilidad que me parecen muy certeros y practicos en mi vida:

  1. Asumir las consecuencias de lo que hago, digo y lo que no, además de sus efectos en mí y en otras personas.
  2. Promover principios y prácticas acordes con mis valores saludables y también, permitir que las personas tengan la responsabilidad de elegirlos. Por eso escribo aquí. 😉

Responsabilidad es responder. Hacer lo tengas que hacer porque has dado tu palabra. Siendo responsable también pones en marcha otra gran virtud: La Disciplina.

6. Equidad

Justicia

Seguro que has escuchado esta palabra en los últimos años en la lucha por la igualdad de géneros. Aunque esta virtud también la aplica una madre a cada uno de sus hijos.

Equidad (del latín aequitas, de ', «igual»; del griego ', «virtud de la justicia del caso en concreto»)

Wikiwand

La equidad es equilibrar, es poner en balanza. Dar a cada persona lo que merece y a cada situación su valor e importancia y por eso está presente en la igualdad de género, cuestiones de salud social, derecho y economía.

Cuando eres una persona justa aparece otra de las virtudes personales fundamentales en el avance de la humanidad: La Justicia.

7. Respeto

Valores Personales - Respeto

Esta virtud personal va más allá de acatar normas éticas y morales. A mi parecer, debemos llevarla también a cómo te consideras, tratas y por supuesto, haces lo mismo con las otras personas.

Ser respetuoso es aceptar que hay otras opciones, puntos de vista, opiniones e ideas diferentes a las tuyas. Ni nadie es perfecto ni nadie es igual a ti y por tanto, también deberías esperar esta aceptación de los demás.

Gracias a la práctica del respeto también descubres otra virtud personal: La Asertividad, que es expresar tus ideas y opiniones sobre lo que crees justo, poniendo límites claros y sin hacer daño.

8. Flexibilidad

Flexibilidad

Y no se refiere al cuerpo, es a la mente. La mente flexible aprende más rápido, acepta los cambios y se adapta en medio de las circunstancias. Es abierta, sabe despojarse de prejuicios y si cabe, no se toma las cosas a lo personal.

La flexibilidad cognitiva como la llaman los expertos, es fundamental si quieres evitar la culpa y el dolor por las cosas tal y como vienen.

La falta de flexibilidad mental habla de la incapacidad para cambiar de opinión cuando todas las razones abogan por ello.

La Mente es Maravillosa

Para tener una mente flexible es necesario revisar nuestras creencias, reconocer cuáles nos hacen avanzar y cuáles nos paralizan. Siendo así podremos disfrutar de otra de las virtudes personales más importantes en los adultos: La Autonomía.

9. Perdón

Perdón y bondad

Perdonar es dejar ir. Poner esa situación o persona en el pasado de tus emociones. Perdonar es quitar peso, pasar página. Vale sí ¿cómo lo hago?

Para perdonar necesitas paciencia, templanza, resiliencia, humildad, responsabilidad, equidad, respeto y flexibilidad mental. Un poco de cada una en cada momento y situación.

Perdonar comienza en la forma en que manejamos nuestras emociones. Depende 100% de cada uno. Puedes perdonar a alguien sin que se entere que lo hayas hecho.

Mucho ojo, perdonar no significa que debes aceptar situaciones o personas que no te gustan o encajan con tus valores, para apartarlas o ponerles límites tienes la Asertividad.

Valora el perdón como algo tuyo, porque es la clave de tu paz interior. Porque te libera de pensamientos tóxicos sobre situaciones o personas.

Con el perdón nace otra de las grandes virtudes personales: La Bondad, que no anticipa la maldad, no mide y comparte de manera generosa.

¿Piensas que todas las personas son malas hasta que se demuestre lo contrario? La persona bondadosa sabe que no todos tienen sus mismos valores y vive tranquilo porque no se anticipa.

Te invito a practicar la bondad porque con ella nace del amor. Estamos en este mundo para amar.

Y si no ¿para qué vinimos aquí?


Ilustraciones de Pablo Stanley

Pablo es mexicano residente en San Francisco, Diseñador de InVision y cofundador de Carbon Health. Imparte talleres de diseño y tutoriales en YouTube. Además da charlas en todo el mundo y escribe cómics. Su magníficas ilustraciones inundan internet, las usadas en este artículo forman parte de su proyecto Open Doodles.

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