Un final se acerca

Llevo unos días con una curiosa sensación: siento que algo va a pasar. Y es bueno.

La corazonada de que un cambio en mi vida viene, es más fuerte cada vez. Ojo, no tiene nada que ver con un ‘deseo romántico’, idealizado, mental. Es la sensación no mental de que esta etapa está acabando.

Esa corazonada me dice que se van cerrando etapas. Porque algunos se han ido, otros se están yendo y yo, como ellos sigo mi camino a otro momento.

Ese momento siento, que es fuera de la isla. Es la sensación de soltar, acabar, dejar pasar. Que aquí ya hice lo que tenía que hacer.

También, parte de esa sensación viene porque estoy comprometido al cambio, poniendo de mí parte en la vida práctica y en la vida emocional. Hacer para el cambio se hace sintiendo dentro. Implicándote en tus metas y planes.

Y claro, me dejó llevar.

Porque puede que el momento no sea YA. Sea después.

Que la manera no sea ‘esa’, sino otra que se antoje, sea la que sea.

Así, que el final se acerca. Viene, se aproxima, lo atraigo, me atrae, me lleva, me dejó llevar.

Juntos, el principio de ‘algo’ y yo vamos a un feliz nuevo desconocido.