Escrito en: Avenoir

Esta emoción me dice: Podemos ver dónde hemos estado, pero no a dónde vamos.

Quemar etapas

Hoy, he podido quemar etapas:

  • Hacer por última vez algo con personas, que sé que el año que viene no veré ni haré con ellas lo que hice en un día como hoy.
  • Tener mi momento de paz, fuera de playas abarrotadas de deseos y ruído. Porque cuando veo a mucha gente hacer lo mismo, me preocupo.
  • Hoy, en la intimidad he podido quemar, romper, desechar de manera consciente recuerdos, cosas, personas, amores, que ya forman parte del olvido.

Olvidar, es dejar ir. Quemar lo que fue.

Quemar etapas, es quemar páginas de tu libro de vida, para que se haga más ligero de llevar, más sencillo de leer. Que pueda resumir lo mejor de ti.

¿Y las cenizas de esas páginas?

Se las llevan los aires nuevos, los nuevos ciclos, las buenas nuevas, la esperanza.

Porque la vida sigue.

Debe de seguir para que en otro momento puedas, volver a quemar etapas.

Al leer los artículos que había escrito desde el 2012 me di cuenta que me los escribía a mí.

Esas aptitudes que describía y decía que eran necesarias para avanzar, son las que siento que tengo hoy.

Esos consejos que escribí me los estaba dando a mí. Ahora que lo pienso, hice el mismo ejercicio que Alex Rovira.

Esos artículos cumplieron su cometido. Sanaron.

Como hace la comida en nuestro cuerpo, queda lo que nutre lo demás, debe expulsarse. Así hice: borré esos 30 artículos, porque su voz ya no es la mía.

Para quien lo leyó, llegó en su momento y ayudó. Tal y como lo hizo conmigo.

¿A dónde me llevarán las teclas ahora?

Fin de etapa

Hoy.
Un empujón más para ser mejores.

Libres.
Fuera de romanticismos.
Cerca de la realidad.
Cerca de nosotros.

No me importa con quién estés.
Me importa que estés bien contigo.
Que tu centro brille.
Que tú brilles.

Porque somos la suma de las personas que llegan a nuestra vida.

Mejoramos cuando te abres, entregas, recibes y después, das a quien venga.

Mejoramos porque nos abrimos juntos. Nos dejamos ser. Sin más.

Tú. Yo.

Somos mejores porque dejamos que la vida nos ponga en nuestro lugar como cree que nos haremos bien. Antes, ahora, en el futuro.

Y confío.

Importa estar.
El cómo, siempre será el mejor.

Sigamos.
Fin de etapa.

Adiós nosotros. Lo que fuimos.
Hola, a lo que seremos.

Aprendo cuidando plantas

Ella cuidaba las plantas.
Maravillosas, llenas de vida. Su mano se notaba.
Y me parecía maravilloso ver como crecían. Igual que los niños lo hacen en la noche.

Ella se fue.

Las plantas se quedaron.

Nos quedamos solos.

Dudé ¿a la basura? y seguro de mí dije NO.

Paciencia, amor, cuidado.
Y las plantas siguen creciendo.

Con lo mejor de ella.
Con lo mejor de nosotros.

Con lo que cada uno hace de su vida en el presente.