Amiga, te fuiste sin avisar.

Rápido. Triste. Sin un para qué.

Tu corazón agotado, dio su último latido ayer.

La esperanza a veces no es suficiente para seguir adelante.

Quedan en mí los mejores momentos vividos y lo mucho que aprendí haciendo escaparates contigo.

Hasta siempre Sandra. Hasta siempre.