Te vi

Entre el naranja y azul del tranvía te vi.

Demasiado contenta, demasiado pelirroja.
Quien te acompaña, un caballero a tus ojos.

Contenta, se te ve.
Demasiado, porque se de ti.

Veo que sigues siendo dos polos: frío y calor. Dos polos, incontrolables. Dañinos muchas veces, si quien se enfría y derrite eres tú.

Cuídate. Cuídalo.

Me alegra ver tu sonrisa. Que tus dientes siguen bien, que la nieve no se los comió. Ojalá haya sido sólo una fase, que como polvo ya voló.

Recuerdo que esa y otra nieve hizo que tú salieras de mi cama, de mi vida, de mis polos. Demasiado calor. Y siempre frío.

Miro a la ventana, el tranvía tiene sus escondites. Y me hago invisible (a tu ojos).

Le besas, te besa. Y ésta es tu parada: Weyler.

Y el caballero de pelo blanco te lleva del brazo, como una dama. Lo mereces.

La próxima es mi parada.
Si me viste, espero no te acuerdes.

Finjamos. Se nos daba bien.
Lo nuestro no fue amor.

Ojos

Voy viendo. Viéndolas venir / Por Carlos Martín

Tener ojos y no ver.

A ciertas horas siempre tienes los ojos abiertos. Sobre todo a lo que la mayoría de las veces no pasará.

Abres los ojos porque te defiendes. O porque quieres ver algo que antes no veías.

¿Visto o no visto? ¿Visto bueno?

Vaya, ver en la oscuridad se la dejamos a los gatos. Con ojos de gato te veo.

Ver nuestra oscuridad se la dejamos a los videntes. Para que nos arrojen algo de luz y abran nuestros ojos.

Y vernos a nosotros mismos con ojos de ver ¿Cuándo?

Menos drama y más vernos.
Más vernos y hacernos mejor.
Vernos, verte, verme con ojos de amor.

Visiones de cabina / Por Carlos Martín
Voy viendo. Viéndolas venir / Por Carlos Martín
Viendo. / Por Carlos Martín

Amanece, anochece. Depende con los ojos que lo veas.

Basta de dudas.
Verte desde dentro con ojos de amor es mejor que taparte (tus ojos).

¿Jugamos en la oscuridad a ver quién ve más?

Basura

En los últimos años me he visto rodeado de basura. Mucha basura.

Esto me ha pasado al conocer a personas y adentrarme en sus vidas. Y así me he topado con su propia basura.

En ocasiones montañas de ella, llegando a las toneladas. Sí, literalmente, toneladas de escombros de material y tiempo.

La cosa, es que eso me motiva porque es ahí donde encuentro mi sentido.

Mi ikigai. Mi razón de ser.

Siento que mi cometido es crear belleza, por eso es una oportunidad para hacer, para inventar algo nuevo, más allá del simple reciclaje – o reciclarse.

Aún así me abruma al llegar a estos vertederos y visualizar la cantidad de tiempo que se ha invertido en acumular desechos. Años, muchos años.

Con lo que está, fue o pudo ser.
En años, muchos años.

Hoy volví a estar rodeado de basura, esta vez en un subterráneo. Una planta – 4 ¿Cuántos metros bajo tierra será eso?

Sentí la vida de personas, momentos, esfuerzos, su historia. Tirada en la basura.

Tiempo. Vida. Ahí, dispuesta a ser tirada porque sirvió o porque no sirvió.

Me pregunto: ¿Si en vez de usar tiempo en acumular lo usáramos en limpiar?

En estas circunstancias – rodeado de toneladas de basura allí a dónde ves – crear belleza limpiando o reciclando es todo un reto, porque pide de mi doble fuerza y trabajar en equipo. Uniendo motivos, objetivos y corazón.

Aunque sólo puedas, podrías tardar el mismo tiempo invertido en que fue acumulada.

Crear verdadera belleza – en las circunstancias que se desee – se logra unido a otras personas, con el esfuerzo conjunto y alineado.

Ahí reside la auténtica belleza.

Basura
Ver tesoros. / Por Carlos Martín

Ver: ‘Ikigai’: la filosofía de vida de los japoneses que llegan a los 100 años

 

Amigos

Soy de pocos amigos.
De amigos de verdad.

A lo largo de mi vida vivida he tenido muy pocos amigos, a los que les he pedido mucho de sí mismos en algunos casos. Paciencia, la mayor parte de las veces.

Tengo pocos amigos. Y estoy orgulloso de ello.

También estos amigos tienen su ciclo en los años: van, vienen, vuelven, se quedan, se van.

Algunos pocos se resisten a irse aunque les muestre poco interés.

Todavía me pregunto porqué se quieren quedar.

Me gusta que entre amigos haya espacio para vivir.

Sigo sin identificarme con eso de ‘cenitas de fin de semana’ – todas las semanas – o la ‘cerveza del viernes’ – todos los viernes. Por eso los amigos que suelen ser mis amigos, no tienen esas costumbres conmigo.

Mis amigos me leen, más allá de lo que yo mismo me leo. Y saben, mis ‘cuandos’. No lo digo yo, ellos me lo han demostrado.

Mis amigos de verdad cambian, mutan, mejoran, se transforman.

Viven sus vidas y como Gorillaz, siempre vienen de una batalla, te la cuentan y siguen su camino.

Aprendo cuando ellos aprenden.

Mis amigos saben que les escucho, de dentro hacia afuera. Que pongo orejas y corazón y por eso les propongo retos ante su vida y sus cosas.

Por eso les escucho. Para retar mi impaciencia. Para abrirme a su vida. Porque me importan.

Mis amigos de cada momento de mi vida vivida, me han abierto al mundo, han sido mi familia y me han reconstruido porque del círculo familiar del que salí necesitaba cambiar piezas, mejorar los engranajes del corazón y descubrir otra forma de expresar mis sentimientos hacia otras personas. Hacia mis amigos.

Mis amigos, a todos, les estoy agradecido por lo vivido y lo que se está viviendo.

Aunque muchos se hayan ido.

Y a otros, que sin yo saberlo están viniendo.

Nos vemos. Caminando / Por Carlos Martín

¿Estar empleado o sentirte empleado?

Un empleado debería aportar a la empresa con su talento, competencias, aptitudes y actitudes el doble de lo que estipula su sueldo.

Así, la empresa entiende que percibe beneficio y el empleado por su parte aporta valor.

¿Correcto?

Tal vez, un empleado debería asumir / proponer a dicha empresa que las horas extras que le lleve dominar el puesto – cada empresa en sus adentros es diferente – corren a su cargo como parte de su compromiso con el proyecto. Sin cobrarlas o disfrutarlas como días de descanso.

¿Estoy loco?

Si una empresa paga o le da días libres en su periodo de aprendizaje ¿Cuánto cuesta ese empleado? ¿Qué beneficio aporta? ¿Cuándo dominará su labor en el entorno de esa empresa si está tanto tiempo de vacaciones?

¿Hay una auténtica relación ganar-ganar?

Entiendo que empresa (que busca valor añadido) y empleado (que lo aporta) deben de llegar a un acuerdo, dónde se estipulen deberes y obligaciones de parte y parte, para que haya garantías de una buena ejecución y optimización de tiempo.

Muchos trabajos mecánicos ya están desapareciendo. Son hechos por robots. Y la lucha por el precio más barato cada vez más fuerte.

¿Y en todo esto qué aporto yo?

Veamos qué va sucediendo.

Metas y el primer baño del año

Playa

Metas

  1. Inglés. Hablar, conversar, comprender. Serán clases online y con nativos de la lengua.
  2. Yoga y deporte. Mínimo 3 veces por semana, Mammoth Hunters ¡Seguimos entrenando!.
  3. Publicar. Toda la experiencia y proyectos hechos, actualizados y compartidos en LAVLAV.eu.
Respirar
Respirar
Playa
Al sol
Al sol

¿Y si nos diéramos un baño helado en Holanda?
El tiempo lo dirá.

– Ver: Holanda comienza el año con un chapuzón refrescante en el mar del Norte

Fotografías: Carlos Martín