Bienvenido 2021

El año comienza diferente. Esta vez no hubo baño en la playa.

En vez de eso, fue comer mandarinas en la arena y hacer una larga caminata para desengrasar la cadera, tomar aire y de cuando en cuando, quitarme la mascarilla porque apenas había gente en la calle.

Anoche comí un buen trozo de tortilla de boniato y cebolla hecha por mí… y unas copas de vino afrutado. Un lujo que mi cuerpo agradeció.

Sin uvas, ni esperar a las 12. Mi cuerpo madrugador pedía dormir temprano.

Entre vuelta y vuelta escuché unos fuegos artificiales lejanos, que dejaron claro que entre los brazos de Morfeo recibía al nuevo año.

Dejo atrás un año de suerte, aprendizaje y conocimiento de mí mismo en el nuevo entorno que nos tocó vivir.

Tengo la suerte de estar sano y mis cercanos también. Trabajo y para los mínimos siempre hubo. Todo pago. Todo correcto y algunos ahorros para los planes futuros. El año que pasó me puso en bandeja volver a ser trabajador autónomo al 100%. Es una alegría personal que a veces, pocos entienden.

Mi suerte y mi aprendizaje del año que dejamos es, poder verme desde fuera de mí.

Aprender a cuidarme en la soledad, pase lo que pase alrededor, poniendo foco en lo que siento y de cuando en cuando preguntarme ¿Estás bien? ¿Cómo te sientes?

Aprendí a confiar en mí mismo y en mis propias capacidades para salir adelante, pese a todo. A moverme rápido (como rata de agua que soy) y seguir sintiéndome extranjero – y a veces extraterrestre. Porque necesito ver lo que pasa con otros ojos y quitarme el velo de la memoria colectiva apegada a las costumbres y al ayer.

Queda un año a estrenar por delante. De nuevo, le pedimos lo que muchos no le han dado en el anterior. Esperamos recibir sin dar (lo suficiente).

Un trozo de tela tapando nuestra cara ha condicionado nuestra forma de ver la vida. Viviendo en nuestro ombligo, nunca vimos a quienes por creencias opresoras o necesidad, la llevan durante años o siglos.

Soy optimista porque pese a lo que me rodea, lo importante para mí es qué lugar ocupa eso en mi vida y qué puedo hacer con ello.

Eso pasará y otra cosa vendrá. Y cuando venga, ya veremos cómo afrontarlo.

Sigamos, que la vida siempre sigue adelante.

Mi tortilla de boniato y cebolla
Orgulloso de mi tortilla de boniato y cebolla