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Un final se acerca

Llevo unos días con una curiosa sensación: siento que algo va a pasar. Y es bueno.

La corazonada de que un cambio en mi vida viene, es más fuerte cada vez. Ojo, no tiene nada que ver con un ‘deseo romántico’, idealizado, mental. Es la sensación no mental de que esta etapa está acabando.

Esa corazonada me dice que se van cerrando etapas. Porque algunos se han ido, otros se están yendo y yo, como ellos sigo mi camino a otro momento.

Ese momento siento, que es fuera de la isla. Es la sensación de soltar, acabar, dejar pasar. Que aquí ya hice lo que tenía que hacer.

También, parte de esa sensación viene porque estoy comprometido al cambio, poniendo de mí parte en la vida práctica y en la vida emocional. Hacer para el cambio se hace sintiendo dentro. Implicándote en tus metas y planes.

Y claro, me dejó llevar.

Porque puede que el momento no sea YA. Sea después.

Que la manera no sea ‘esa’, sino otra que se antoje, sea la que sea.

Así, que el final se acerca. Viene, se aproxima, lo atraigo, me atrae, me lleva, me dejó llevar.

Juntos, el principio de ‘algo’ y yo vamos a un feliz nuevo desconocido.

2020. Presente

Anoche antes de las 12, mis 12 uvas. Pensando en voz alta lo bueno, lo superado en el 2019 y los deseos para el 2020.

Me acosté a la hora habitual. El año nuevo llegó con mis ojos cerrados y entregado a Morfeo.

Hoy a la playa. Allí muchos como yo, querían recibir los primeros rayos del sol de este año que recién ha nacido. Entre la brisa fría y sol, veía a la gente alegre bañandose con gorro de Papá Noel y enviando fotos a sus amigos y familiares.

Y durante el paseo, me vino a la cabeza:

El 2019 terminó con un cartel de «continuará»

En el año que pasó, sembré para alcanzar un objetivo muy importante para mí: Cambiar de vida. Y lo sembrado ha dado sus primeras raíces.

Este cambio de vida conlleva cambio de geografía, trabajo y amigos. Que no es poco.

Ampliar el mapa es necesario para mi mente, cerrar un trabajo que ya cumplió con su cometido es vital para mi creatividad y conocer nueva gente con otras inquietudes y puntos de vista, fundamental para mantener el corazón flexible.

Aquí estoy, entregado a mi causa.

2020. Presente.

2020 Presente
Por Caco Martín

2020: Año 2

“Año de resultados y cooperación”

En el año personal número 1 abrimos las puertas necesarias para emprender proyectos nuevos; durante el año personal número 2 es tiempo de recoger los frutos del trabajo realizado el año anterior.

Puede que este año reciba el ascenso por el trabajo de todo el año pasado o aparezca una nueva oferta que tendrá que estudiar en función a beneficios futuros.

Las energías de este año tienen que ver con la colaboración, es tiempo de compartir el control y cooperar para que todo camine sobre ruedas; también es importante estar atento a sus colaboradores, sus aportaciones pueden ser muy provechosas.

Pueden nacer asociaciones con personas que aparecieron en su vida durante el año personal número 1, pero se debe tener presente que no es año para ser el líder, sino que hay que trabajar en equipo.

Claves son:

Resultados
Cooperación y colaboración
Trabajo en equipo

Un argumento ad nauseam, o argumentum ad nauseam, es una falacia en la que se argumenta a favor de un enunciado mediante su prolongada reiteración, por una o varias personas.

Un puente para renacer

Día 1 – Jueves: trabajo en casa de noche. Trabajo + vino. El trabajo se alargó. El vino también. Mal augurio.

Día X – Viernes: madrugada, escalofríos incontrolables. Dolor en todo el cuerpo, no puedo dejar de tiritar. Me hago un ovillo, aprieto fuerte mis brazos a mis piernas. Por fin para.

No tengo frío. Estoy sólo. Estoy bien. Sudo. Me duele todo de mí, como si hubiera empujado toda mi vida por un precipicio.

Despierto a las 9… a las 10… 15… otra vez a las 17 y así hasta el día siguiente. Sólo para ir a por agua, responder algún WhatsApp e ir al baño. Diarreas de pensamientos y emociones que no paran. Cataratas de dolor.

Un día borrado de mi vida. Un día que no viví. Sólo inverné.

Día 2 – Sábado: Débil. Aunque mejor. Sin apetito. Confuso ¿qué pasó? ¿para qué? ¿con qué motivo?

Me leo, me hago preguntas. Hilo detalles. Busco en internet y guardo silencio.

Pienso en ello durante el día, mientras intento hacer vida normal dentro de casa. Almuerzo. Medio cuenco de arroz. Duermo en el sillón.

En la noche voy al súper a buscar de comer lo recomendable en estos casos: que sea sin sabor ni sustancia, desnaturalizado e industrial. El festín sería pechuga de pollo, galletas de arroz, manzanilla y yogur.

El cuerpo necesita parar. Parar a repensarse. Diarreas de pensamientos que se van calmando. Parece que paran.

No lo hacen. Ardor en el estómago. Cataratas de dolor.

Duermo.

Día 3 – Domingo: Débil. Con menos dolores en el cuerpo. Voy lento y dejo que el cuerpo descanse, hago pequeñas tareas. Un poco de sol, sólo un poco. Sigue el ardor.

78,2 kg.

1 kilo 900 gramos más ligero. Casi quepo por las puertas de mi corazón. Veremos si puedo entrar.

WhatApp para los compañeros de trabajo, no podré estar. Propongo un plan para que todo salga adelante el lunes.

Ardor de noche. Cataratas seguidas. Aunque con curioso alivio, siguen doliendo.

Duermo.

Día 4 – Lunes: Débil, ya sin diarreas mentales. Descansado.

Voy al médico. Parte y receta a seguir al pie de la letra: dieta desnaturalizada hasta nueva visita. Me quedo en casa, hago algunas llamadas, el trabajo volverá en una semana, antes parar a repensarse.

77,1 kg . Ya quepo por las puertas de mi corazón.

Al entrar ahí me dijo:

  • Ante los cambios sé valiente, cree que eres merecedor de lo bueno que está por venir.
  • Párate, escucha a tu cuerpo cuando necesite un descanso.
  • El vino en su medida es para el placer, no para sobrellevar el trabajo que no quieres hacer.
  • Acepta lo bueno, lo malo, lo que pasa. No etiquetes ni clasifiques los sucesos.
  • Deja que todo vaya sucediendo, siente gratitud por cada paso que das.
  • Expresa tus sentimientos, tus frustraciones, no los guardes porque dentro, te queman.
  • Pon límites. A tí, a los demás. Antes del umbral del hartazgo.
  • Conserva la calma y observa tu modo de ser, las reacciones frente a las situaciones que vives como actitud, frente a los acontecimientos cotidianos.
  • Centra tu atención en la convicción que la vida es buena y que tus necesidades todas, se colman en el momento adecuado, tu estima personal aumenta y tus próximas cóleras serán menos intensas.
  • Toma el tiempo de apreciar cada momento de tu vida y ¡tu estómago se va llevar la mejor parte!

Llegaste cuando te necesitaba: Diccionario Web de las Enfermedades Emocionales

Extranjero

Hoy gracias a María-José Dunjó redescubrí una canción que me describe muy bien. La música es tu espejo.

Pero allá donde voy me llaman el extranjero
donde quiera que estoy, el extranjero me siento

También extraño en mi tierra
aunque la quiera de verdad
pero mi corazón me aconseja
los nacionalismos que miedo me dan

Ni patria ni bandera
ni raza ni condición
ni límites ni fronteras
extranjero soy

porque allá a donde voy
me llaman el extranjero
donde quiera que estoy
el extranjero me siento